Siempre que me voy de vacaciones, sé que a la vuelta voy a tener que sufrir ese mal rato de hacer las cuentas totales de lo que me he gastado. Es lo que tiene el viajar con un presupuesto cerrado pero no del todo. Pues que siempre gasto algo más de lo que tenía previsto. Y no es que despilfarre el dinero, pero si hay algo que me hace ilusión conocer o probar, lo hago aun cuando no lo tenía previsto.

Así que muchas veces me planteo que debería de hacer algo extra que me ayude a minimizar el impacto de tan poco lucrativa costumbre de abrir mi presupuesto… y un dia llegué a una buena conclusión: dejar alquilado mi piso. Cuando me voy de viaje durante un mes, sigo pagando los suministros, los servicios, el ADSL… todo. Así que además de no sacarle provecho me supone un coste adicional al presupuesto del viaje. Entonces ¿por qué no sacarle provecho?

Salón comedor con salida a la terraza.

Salón comedor con salida a la terraza (a la derecha me ha salido la tabla de planchar... ¡mecachis!)

De todas formas, no se lo alquilo a cualquiera. Siempre busco gente conocida, familiares, o familiares de amigos que sé van a venir a conocer mi pueblo, a la playa o a Barcelona. También así te aseguras no encontrarte con ninguna sorpresa, y aunque ajustas más el precio, te da una cierta tranquilidad. Eso sí, exijo que lo dejen tal y como lo han encontrado. Lo dejo inmaculado, lo quiero encontrar inmaculado.

Puede parecer un poco arriesgado, pero si lo piensas un detenidamente, tiene algunas ventajas muy interesantes:

Primeramente, la más obvia es que tienes unos ingresos extras que pueden llegar a cubrir la casi la mitad del presupuesto de un buen viaje.

Además, si lo alquilas, no dejas el piso vacío durante mucho tiempo, con lo que no deja de haber movimiento y siempre está bien para auyentar a los amigos de lo ajeno…

Y por último, te garantizas que alguien te riega las plantas y que no vas a tener que hacerles un funeral floral a tu vuelta. ¡Y eso… no tiene precio!

La terracita, pequeña pero suficiente para tomar el fresco.

La terracita, pequeña pero suficiente para tomar el fresco.

Te recomiendo que dejes bien definida la ropa de cama y demás que pueden utilizar, las instrucciones de la lavadora, el lavaplatos, calentador, cómo se limpia la vitrocerámica…etc. Hablar las cosas antes es mejor que luego tener que lamentar. Y lo de alquilar a familias con los niños, ya es cuestión de gustos, pero yo no lo hago, porque sólo tengo una habitación con cama.

La habitación.

La habitación.

¿Te animas a alquilar el tuyo durante tus vacaciones?

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2 comentarios

  1. 10 diciembre, 2011 a 12:51 — Responder

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Siempre que me voy de vacaciones, sé que a la vuelta voy a tener que sufrir ese mal rato de hacer las cuentas totales de lo que me he gastado. Es lo que tiene el viajar con un presupuesto cerrado pero no del todo. Pues que s……

  2. […] La casa: dejarlo todo en orden y limpio, quién sabe si te van a entrar a robar. ¿Qué van a pensar los ladrones de todo ese desorden? Y mejor aún, si puedes,  que alguien te riegue las plantas. […]

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