Foto de familia.

Foto de familia.

El fin de semana me ha sentado genial. Por fin he descubierto Gijón, esa ciudad entre marinera, industrial y turística,  que tenía olvidada injustamente y que  mantiene su sabor a pueblo y tradición. Las chicas de Turismo de Gijón (a las que agradezco todo su trabajo e ilusión) me han invitado al evento #GijónGastronómico junto con otros 8 personajes de diversa procedencia.

Puedo calificar la experiencia de MUY satisfactoria. Ha sido un evento, que dentro de lo son estas cosas, ha llevado un cierto ritmo relajado, más flexible y las experiencias con las que nos han sorprendido han resultado de lo más interesantes.

Los que tuvieron la suerte de poder llegar al mediodía, empezaron con una buena comida  para luego disfrutar de la talasoterapia en Talasoponiente. Yo sólo pude llegar a última hora, justo antes de la cena. Y ahí empezó todo.

La frase del piloto, poco antes de aterrizar El aeropuerto carece de sistema vectorial de aproximación y tendremos que aterrizar manualmente, no me tranquilizó demasiado. Por suerte, una gran sonrisa y un cartelito con mi usuario de twitter me recibía en aeropuerto de Gijón para llevarme directo a la cena para olvidarlo todo.

Belén esperándome en el aeropuerto.

Belén esperándome en el aeropuerto.

El trayecto ya sirvió para hacer una buena introducción sobre la ciudad, la tradición y todo lo que (con mucho cariño, hay que reconocerlo) Turismo de Gijón  nos había preparado.

Ya te contaré en detalle cada cosa.  La cena puso el nivel muy alto.  Probé por primera vez los oricios de mar. Un helado de oricio con chip de manzana fue toda una revelación para mi paladar. Un menú degustación que nos dejó (a mí, seguro) con una visión de la gastronomía gijonesa (que no gijonenca) muy clara:  saben comer, y muy bien.

Helado de oricio de mar. Un sabor intenso que no te deja indiferente.

Helado de oricio de mar. Un sabor intenso que no te deja indiferente.

Si a eso le sumamos, que Alberto (que venía de Düsseldorf) resultó ser de Alcázar de San Juan y vecino  y cliente habitual de la antigua Churrería Carazo de mis primo-abuelos (en la Plaza del Arenal), donde yo algunos veranos había estado de pequeño en vacaciones, pues la cosa coge otras dimensiones. Una llamada rápida a mis primos lejanos y la confirmación de que ciertamente conocían a la familia de los virgencitas, nos sirvió para echar unas risas y saborear el resto de la cena.

Sábado

La lluvia hizo acto de presencia, pero un oportuno chubasquero de color rojo pantone 200, de la oficina de turismo, nos protegió a la vez que nos convertía en un grupo de pimientos de piquillo o fresones con patas.

Salimos pronto hacia el jardín botánico. Un enorme parque que a pesar de sus dificultades está sabiendo adaptarse al contexto actual. No me esperaba tanto de la visita. Para darle un plus de emoción, hicimos la visita en segway, esos cacharros de dos ruedas que mantienen el equilibrio solos.

Egoitz de Nomaders.com salvando un obstáculo con la ayuda de la profesional del segway.

Egoitz de Nomaders.com salvando un obstáculo con la ayuda de la profesional del segway.

Es algo muy divertido que no había probado antes. Nuestra guía, que inicialmente se mostró muy prudente en sus movimientos, luego se soltó la melena y nos llevó por caminos y pasarelas mientras la responsable de la empresa eco-lógica (quien nos organizaba la ruta) se lo miraba con los pelos de punta y sufría por nuestra integridad. Sin incidentes. Toda una experiencia que pudimos disfrutar más porque la lluvia nos dio un respiro.

David Escribano de Viajablog cogiéndole el truco al segway.

David Escribano de Viajablog cogiéndole el truco al segway.

Justo al lado del botánico está La Laboral, Ciudad de la cultura. Es un enorme edificio del que ya te contaré muchas cosas, que impresiona por lo que ha sido, su tamaño y en lo que se ha convertido hoy en día.  Es un gran y sorprendente descubrimiento.

La Laboral, ciudad de la cultura.

La Laboral, ciudad de la cultura.

Interior de la iglesia desacralizada que se utiliza como auditorio y sala de actividades.

Interior de la iglesia desacralizada que se utiliza como auditorio y sala de actividades.

Cómo no, la gastronomía selecta se hizo protagonista al mediodía. Un menú degustación de altísimo nivel del reconocido cocinero Nacho Manzano.

Tuvimos la tarde libre  para hacer lo que quisiéramos, cosa que agradecimos. Aprovechamos para curiosear por las paneras y hórreos del parque de al lado del restaurante para conocer las artes  del campo, su forma de vida y presenciar una partida de bolos asturianos.

Bolera tradicional asturiana.

Bolera tradicional asturiana.

Los 20 minutos que debíamos tardar se transformó en un agradable paseo de casi dos horas hasta llegar al hotel de nuevo. La fabada, y el sueño atrasado de la noche anterior me obligó a hacer una parada técnica. Vamos que me quedé frito en la cama.

La visita al llagar (lugar donde se elabora la sidra) me resultó un poco pobre aunque llena de contrastes. Me esperaba ver más del proceso de elaboración de ese producto. Suerte que luego, durante la espicha (merienda ligera bien regada de sidra en la que se charla y comparte entre amigos) pude conocer otra realidad, mucho más optimista del mundo de la sidra.

Allí se nos unió, otro componente de viajablog que vive en la cercana Avilés y que no quiso perderse nuestra visita.

La Espicha, para compartir impresiones y charlar.

La Espicha, para compartir impresiones y charlar.

Las nuevas generaciones de productores, se están abriendo camino en la innovación y exportación a nuevos mercados con muy buenos resultados. Fue un rato agradable con algunos profesionales del sector productor, hotelero y turístico que quisieron acompañarnos y comentar con nosotros lo que estaban haciendo.  Las primeras impresiones con el productor que nos enseñó el llagar, fue un tanto derrotista, aunque fue de agradecer esta metedura de pata por parte de la organización, porque si nos hubieran presentado sólo a los optimistas y estupendos jóvenes productores, no habríamos conocido que también hay otros productores con una visión más cansada y pesimista de su realidad.

Formas diversas de escanciar y disfrutar de la sidra.

Formas diversas de escanciar y disfrutar de la sidra.

Los irreductibles que aguantamos el tirón, continuamos la ronda por la noche de Gijón. Interminables locales de copas, música y también, mucho botellón. La juventud (y no tanta juventud) disfrutamos de una animada noche con un poco de lluvia, a la que los locales están más que acostumbrados. Yo acabé por aplicar la técnica ninja de desaparecer sobre de las 5:30h de la mañana en previsión de un domingo cargado de buenas cosas. Por suerte, hasta las 12h de la mañana  no íbamos a reemprender la ruta. Este fue otro gran acierto de la organización.

Domingo

Repostería de Gijón.

Repostería de Gijón.

Pues me desperté a las 10 de la mañana, con los ojos abiertos cual buho mañanero, y aproveché para darme un homenaje degustando la mejor repostería de la ciudad. La tarjeta Gijón Goloso que nos habían regalado fue todo un acierto para ir haciendo algunas degustaciones de lo más dulce de la ciudad.

Con un poco de retraso (por mi culpa, tengo que admitirlo)  salimos en grupo para hacer la visita guiada por las termas romanas y el casco antiguo de Gijón (península de cimavilla). Tuvimos la suerte de conocer el sol en Asturias y nos dio otra visión diferente de la ciudad.

Nuestro guía con Alberto de Trivago.

Nuestro guía con Alberto de Trivago.

Casa tradicional de pescadores en el casco antiguo.

Casa tradicional de pescadores en el casco antiguo.

Como no podría ser de otra forma, tomamos una estupenda comida en una sidrería de la zona. Platos más tradicionales y caseros que las experiencias de los días anteriores, con una buena ración de culines de sidra y buen trato. Una delicia gastronómica importante y a muy buen precio.

Escanciando sidra.

Escanciando sidra.

Picadillo de chorizo y morcillas a la sidra con huevo frito.

Picadillo de chorizo y morcillas a la sidra con huevo frito.

Como yo era el último en marcharme, aun me dio tiempo para subir a ver el Elogio al Horizonte, de Chillida. Una curiosa escultura que los locales también bautizan como el váter de King Kong. Para gustos, colores. El sol y el mar invitaba a quedarse, pero el taxi ya me esperaba en el hotel para llevarme al aeropuerto.

Elogio al horizonte.

Elogio al horizonte.

En definitiva, que Gijón y su gastronomía ha sido un buen descubrimiento. Hemos hecho muchas cosas y se han quedado otras muchas en el tintero. Creo, que en realidad los de turismo de Gijón nos han tendido una trampa, y que todo esto ha sido un cebo preparado con mucho cariño, para que volvamos y sigamos disfrutando de ese sabor tan cantábrico, de  quienes están orgullosos de lo que tienen y no quieren perder la oportunidad de disfrutar de la vida.

 

Una selección de mis fotos en flickr

 

Mis compañeros en esta experiencia:

Egoitz Goikoetxea de Nomaders, Víctor Gómez de Machbel, Jorge Lemme de Hoteles y Restaurantes con Encanto, Alejandra Feldman de Periodismo Gastronómico y Cocina con Encanto, Carlos López de Actualidad Viajes, Esther Clemente de Directo al Paladar, David Escribano de Viaja Blog, Alberto Calcerrada de Trivago, Eva Paris de Diario del Viajero y papelenblanco y Nacho Bruyel de nachobruyel.com

 

 

La representante escultura Elogio del Horizonte, de Chillida.
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14 comentarios

  1. 4 junio, 2012 a 18:54 — Responder

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com:      El fin de semana me ha sentado genial. Por fin he descubierto Gijón, esa ciudad entre marinera, industrial y turística,  que tenía olvidada injustamente y que  mantiene su sabor a pueblo y tradición. Las chicas de Turism…..

  2. 4 junio, 2012 a 19:42 — Responder

    Veo que lo pasasteis genial, y que hambre precisamente no se pase en Gijón jejeje! A ver cuando paso por allí, que todavía no lo conozco. Un saludo!

    • 5 junio, 2012 a 7:04 — Responder

      Hola Dany,

      pues ha sido un fin de semana intenso y cargado de cosas buenas. Gijón es una ciudad estupenda con muchas cosas que ofrecer. La próxima vez que vayas por ahí no dejes de ir!!

      un saludo!

  3. 5 junio, 2012 a 8:08 — Responder

    Ya veo que conoces al 75% de viajablog! :) y tambien veo que no os han tratado mal por Gijón!

  4. karrlzzz
    5 junio, 2012 a 8:32 — Responder

    Buena comida por todos lados y la compañía estupenda. Jugaba en casa, pero me queda la especial sensación de que a muchas personas les ha gustado Gijón y su cocina. Un abrazo JD!!

  5. Victor Suárez (@victormsuarez
    5 junio, 2012 a 9:31 — Responder

    Fin de semana estupendo en Gijón, buena compañía, buena comida, tiempo mejorable, … pero una forma de ver Gijón, a través de las emociones y experiencias de los visitantes. Estoy seguro que os ha gustado Gijón, pero también estoy seguro de que la próxima vez os quedareis enamorados de la ciudad, y sus alrededores. Un abrazo, amigo.

  6. 5 junio, 2012 a 9:41 — Responder

    @Quique ya sólo me queda por conocer a Sergi!!! Gijón nos ha tratado fenomenal y la organización, para mí impecable.

    @karrlzzz Fue un placer compartir y descubrir tu trabajo en tus blogs. Nos ha gustado gijón y su gente!

    @Victormsuarez El tiempo ha sido mejorable, sí, pero no ha impedido que lo pasáramos bien. Es parte de Asturias! Queda pendiente volver para recorrer los alrededores también!

    Gracias por vuestros comentarios y un abrazo!

  7. […] el restaurante, frente al puerto deportivo.No hace muchos días, durante la invitación al evento #GijónGastronómico, tuve la oportunidad de probar un destacado restaurante de la ciudad de Gijón. Las expectativas […]

  8. Mari Asuncion
    13 julio, 2012 a 20:23 — Responder

    Vaya me habia perdido esto de mi amado Xixon!!! muy linda nota!!!
    La pasteleria seria la de calle Cabrales cerca de la placita? Balbona ? ;-)
    Ahi todo es un manjar!!!
    Aisnssssss que ganitas!!
    Saludos

    • 13 julio, 2012 a 23:04 — Responder

      Hola Mari Asunción,

      si la confitería Balbona tiene unos golosos de crema de queso son avellanas y no se qué más que son para caerse del gusto…Una gran ciudad y una gran gastronomía!

      un saludo!

  9. 15 diciembre, 2012 a 20:16 — Responder

    Siempre es bonito leer un post sobre mi tierra asturiana y mi ciudad Gijón.

    Felicidades por las fotos, me han gustado.

    Saludos.

    P.D. sólo te faltó hablar del Sporting y del templo de “El Molinón”, otro de los inconos de Gijón.

  10. […] he tenido la suerte de poder descubrir a dos grandes de la gastronomía tradicional: Vitoria y Gijón. Ese País Vasco que siempre se me queda olvidado y que tantas cosas nos ofrece a un tiro de […]

  11. Paco
    1 octubre, 2013 a 2:30 — Responder

    Se dice Hórreo, con H.

  12. […] de poder descubrirla de la mano de un viaje organizado por la oficina de turismo de la ciudad. Una gran experiencia, con una gran organización (y no es peloteo), como pocas de las que se habían organizado hasta […]

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