La piscina del Hotel Marina Bay Sands.

La piscina del Hotel Marina Bay Sands.

Mientras planificaba mi viaje a Tailandia, Malasia y Singapur, tenía in mente  uno de esos caprichos tontos que tengo cuando veo algo realmente especial. Esa fue mi excentricidad de final de viaje. El Hotel Marina Bay Sands de Singapur. Su piscina: la guinda del pastel a un sensacional viaje.

Panorámica de  los 150 metros de piscina.

Panorámica de los 150 metros de piscina.

Una tremenda piscina desbordante de 150 metros (dicen que la más larga del mundo), situada en la planta 57 sobre las tres torres del hotel, es sin duda su mayor atractivo y el principal motivo por el que vale la pena pagar lo que pagué por aquel fin de semana.

El hotel con su azotea en forma de barco donde está la piscina entre las torres uno y tres.

El hotel con su azotea en forma de barco donde está la piscina entre las torres uno y tres.

La azotea del hotel, con forma de barco tiene en su extremo, el SkyPark (terraza mirador) de más de 64 metros en voladizo. Es el mayor voladizo abierto al público de todo el mundo. Desde él podrás asomarte y ver la pisicina, pero te aviso que te entrará esa envidia sana que ya sabes…

La piscina, sólo está abierta para huéspedes. Aunque si tienes un poco de cara, seguro que puedes encontrar la forma juntarte con algún grupo y colarte. Habitualmente te piden que les enseñes la llave de la habitación, y el albornoz del hotel es parte indispensable del disfraz. Aunque no faltaron ocasiones en las que no había nadie controlando el acceso.

La piscina está dividida en tres sectores. La más alejada, para niños de hasta 6 años. La siguiente para niños de hasta 16 años, y la más cercana a la entrada, reservada sólo para adultos.

Vistas desde la piscina para niños pequeños. El SkyPark al fondo.

Vistas desde la piscina para niños pequeños. El SkyPark al fondo.

Piscina para los más pequeños sin que los mayores renuncien a las vistas.

Piscina para los más pequeños sin que los mayores renuncien a las vistas.

No me imaginaba yo que un hotel como ese tendría tantas familias con niños pequeños. Es una locura, y se agradece tener un sector reservado única y exclusivamente para adultos. Si un niño o padre espabilado se salta la norma, pasará por el bochorno de ser llamado la atención. En la parte del fondo, una piscina especial para bebés de apenas 40 cm de profundidad. Sin duda, el hotel está muy enfocado al público familiar, cosa que no me esperaba.

La piscina para adultos está mucho más tranquila y menos saturada de gente.

La piscina para adultos está mucho más tranquila y menos saturada de gente.

El día que llegué, tuve la mala pata, de encontrar  bastante mal tiempo, como suele pasar en el mes de agosto. Nublado, viento y amenaza de tormenta. La piscina y el SkyPark se desalojan si hay tormenta. La posibilidad de ser alcanzado por un rayo allí arriba, es bastante grande. Los árboles y el agua es como un imán para los rayos  en plena tormenta. Por suerte, el tema no pasó a mayores y me pude quedar.

Muchas nubes y fresco. El tiempo poco agradable, y la piscina, para mí solito.

Muchas nubes y fresco. El tiempo poco agradable, y la piscina, para mí solito.

Hacía fresco. Bueno, más bien  frío. Pero había recorrido 4ooo km extras sólo para llegar hasta Singapur para estar en aquella piscina, y no me lo iba a perder por unas pocas nubes y un poco de viento. Bañador y albornoz puesto (no le habría hecho un feo a un albornoz de cuello alto ni a unos buenos  calcetines) me fui emocionado hasta la planta 57. Me lo encontré  todo un tanto gris, pero estar allí, por fin, no le restó importancia a la escena. Pasando frío, pero por fin estaba en aquella espectacular piscina, con el mundo a mis pies…

Tomando las nubes, con vistas...

Tomando las nubes, con vistas…

Para relajarte, puedes elegir entre tumbonas reclinables, cochonetas que se adentran en el agua  o quedarte en remojo en una de las camas semi sumergidas en el agua. Desde cualquiera de ellas disfrutas de unas vistas sensacionales. En las de agua, se está bien, pero con aquel escenario meteorológico no eran la mejor opción.

Tumbonas, colchonetas e incluso camas ergonómicas dentro del agua.

Tumbonas, colchonetas y camas ergonómicas dentro del agua.

Vistos desde allí arriba, los enormes edificios de los alrededores, se quedan pequeños. Te sientes grande, privilegiado y muy agradecido por poder disfrutar de todo aquello.

Área comercial y de negocios de Singapur en Marina Bay.

Área comercial y de negocios de Singapur en Marina Bay.

Marina Bay, incluye zonas de recreo y espectáculos, un museo y zonas de ocio familiar.

Marina Bay, incluye zonas de recreo y espectáculos, un museo y zonas de ocio familiar.

En la parte trasera del barco, un paseo arbolado (a aquella altura) con jacuzzis y vistas al mar que no son menos espectaculares.

Zona de relax y paseo con jacuzzis con vistas al mar.

Zona de relax y paseo con jacuzzis con vistas al mar.

Jacuzzi.

Jacuzzi.

El sistema para entrar en ellos es un tanto propicio para dejarse los dientes en el intento. Nos reímos todos (incluído él) con  el porrazo que se pegó un señor al entrar en el jacuzzi mientras miraba embobado las vistas.  Decenas de cargueros enormes, esperando su turno para entrar en el puerto para descargar y las obras de ampliación del complejo, dejan a cualquiera sin palabras (o sin dientes).

Las vistas desde dentro del jacuzzi no son tan buenas como lo que ves fuera.

Las vistas desde dentro del jacuzzi no son tan buenas como lo que ves fuera.

La nueva construcción formará parte del complejo Marina Bay Sands y multiplicará por 3 su superficie.

La nueva construcción formará parte del complejo Marina Bay Sands y multiplicará por 3 su superficie.

En los jacuzzis no pueden entrar los niños, ni con sus padres, aunque ahí se hace más la vista gorda. Tengo que admitir, que el diseño del jacuzzi es muy útil para mirar las nubes, y un tanto incómodo si lo que quieres es ver el mar.

Socorrista, toallas, zumos, tes y agua a disposición de los clientes.

Socorrista, toallas, zumos, tes y agua a disposición de los clientes.

Dispones de servicio de toalla para secarte. Son enormes y muy suaves. Hay agua, zumos y tés gratuitos. También hay servicio de bar y restaurante, para que comas en tu sitio, sin necesidad de perder ni un segundo frente a las mejores vistas de todo Singapur. Me dí el gusto de tomarme una cerveza a la salud del crédito de 200 SPD que me habáin hecho dejar al hacer check in. No me atreví a perguntar el precio de la cerveza, por no parecer poco… glamuroso.

El glamur de la cerveza en cuestión me costó casi 20 euros. Antes pobre que sencillo...

El glamur de la cerveza en cuestión me costó casi 20 euros. Antes pobre que sencillo…

El servicio no es muy bueno, y me dio la sensación de que la instalación estaba al cargo de personal con poca  experiéncia. Su forma de estar me recordó más a un campamento de verano que al personal de un hotel 5 estrellas GL  (gran lujo). Es sin duda el punto flaco del hotel, el servicio de la piscina y restaurantes, un tanto flojo.

Los chorritos cayéndote en la entrepierna no tenía mucho chiste para relajarse.

Los chorritos cayéndote en la entrepierna no tenían mucho chiste para relajarse.

El tiempo fué empeorando una mala cosa, pero no estaba dispuesto a irme a la habitación. Con el agua fresca (nada de piscina climatizada), y un tanto de valor, baño arriba, tiritona abajo, aguanté el tipo como la mayoría de los pocos que allí nos quedamos. Disfrutando de aquel espectacular rato de frío en la piscina más exclusiva del mundo.

El mal tiempo del primer día me permitió disfrutar de algo único: la piscina para mí solo.

El mal tiempo del primer día me permitió disfrutar de algo único: la piscina para mí solo.

La sensación de vértigo puede ser notable, sobre todo si ves a alguien subirse en el borde (cosa que no está permitida excepto para el personal). Es como si se fueran a caer irremediablemente al vacío.

Al borde del precipicio...

Al borde del precipicio…

Los niños son los más curiosos y se suben al muro de contención para ver más allá.

Los niños son los más curiosos y se suben al muro de contención para ver más allá.

Asomarse al borde y contemplar las vistas. No te cansas.

Asomarse al borde y contemplar las vistas. No te cansas.

Una vez dentro, te acercas al borde y ves el truco del almendruco.  Como es lógico, no hay peligro alguno y  para caerte, tendrías que tener ganas y dar un buen salto. Aun así no sé si te dejarías la dentadura  antes de  llegar al borde (si no te la has dejado antes en el jacuzzi).

No te confundas, el de las gafas, no soy yo.

No te confundas, el de las gafas, no soy yo.

El puerto de Singapur al fondo.

El puerto de Singapur al fondo.

Hay incluso algunas zonas acristaladas para que te puedas hacer fotos de pié, sin peligro. Pillar ese espacio vacío para que alguien te haga una foto es bastante complicado. Ármate de paciencia.

Justo en la mitad de la piscina, una zona habilitada para ponerse de pie y hacerse la foto de rigor.

Justo en la mitad de la piscina, una zona habilitada para ponerse de pie y hacerse la foto de rigor.

Cuidado con el suelo, es un arma mortal. Es de madera de teka muy pulida y al  mojarse,  resbala mucho. Todo un despropósito en cuanto a seguridad. Si vas con calzado plano o descalzo ten cuidado donde pisas porque los resbalones están asegurados. Es como caminar descalzo por encima de mármol cubierto de aceite. Realmente peligroso.

No sé si en la piscina hay tiritas por si te descalabras, pero tienen desfibrilador.

No sé si en la piscina hay tiritas por si te descalabras, pero tienen desfibrilador.

Al día siguiente,  hizo mejor tiempo, y se asomó tímidamente el sol. No era un día extraordinario, pero ya no hacía frío y me dediqué a pasar las horas  tranquilamente sin cansarme de admirar las vistas, el agua clara y templada, el mar… La cantidad de gente, comparado con el día anterior, era considerable, pero como se amontonaban en la piscina infantil, apenas se notaba.

Divinas ellas...

Divinas ellas…

El turista, embobado no con poca cara de panoli. El del fondo digo...

El turista, embobado no con poca cara de panoli. El del fondo digo…

La piscina abre a las 9 de la mañana y cierra a las 11 de la noche. Es toda una experiencia darse un baño por la noche con toda la ciudad iluminada a tus pies.  Pero eso, te lo cuento otro día…

 

¿Te animas a vivir la experiencia tú mismo en persona? ¡Mira por aquí y lánzate!

 

 

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26 comentarios

  1. […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Pasando frío en la piscina más exclusiva del mundo   http://www.viajarcomeryamar.com/viajar-a/asia/singapur/piscina-i…  por viajarcomeryamar […]

  2. 20 marzo, 2012 a 10:18 — Responder

    Tiene que ser toda una experiencia bañarse en un lugar como ese, yo creo que aunque estuviera nevando no perdería la oportunidad, menudas vistas!!! Un saludito. ;-)

    • 20 marzo, 2012 a 14:27 — Responder

      jaja pues eso hice yo Babyboom, frío, pero con vistas! Es espectacular y hasta que no estás frente a aquellos edificios no sabes lo que es.

      saludos!

  3. 23 marzo, 2012 a 22:53 — Responder

    Ya con la anterior entrada me lo habías vendido, ahora con esta entrada y su piscina aún más, haría fresco, pero esas vistas bien merecen pasarlo por disfrutarlas.

    Un saludo!!!

    • 24 marzo, 2012 a 19:41 — Responder

      jaja José Carlos fuí hasta Singapur y en especial a ese hotel precisamente para eso, y no iba a perdérmelo por unas cuantas nubes, un poco de frío… Sin duda es lo mejor del hotel. Con sol y buen tiempo tiene que haber una visión espectacular de toda la ciudad.

      un saludo!

  4. 26 marzo, 2012 a 18:38 — Responder

    Estoy con José Carlos… Si ya me gustó en otra entrada el hotel, ahora ya me he enamorado por completo!! Qué chulada!
    Saludos

  5. 2 abril, 2012 a 12:14 — Responder

    Ay, ay, ay, qué envidia más mala… Me muero por conocer este hotel y pegarme un baño y tomarme una birra con esas vistas. ¡Me lo apunto! Una maravilla, Aitor. Un besazo

  6. 13 abril, 2012 a 13:52 — Responder

    Ayyyyyyyyy Aitor, hola tanto tiempo, qué bueno el reportaje, has generado en mi una necesidad más, supongo q tu habrías visto fotos del lugar y dijiste ALLA VOY. Pues tu serás el causante de que algún día yo este allí.
    Estuve a punto de poner pie en Asia este abril, pero me fracturé un huesito de un pie y estoy bastante fastidiada, sobre todo animicamente. Es un proceso lento, pero se va a curar. Voy a aprovechar para poner al día mi Blog, y otros proyectos intelectuales más q los físicos. Un beso, Const

    • 16 abril, 2012 a 7:21 — Responder

      Constanza!!

      que bueno encontrarte por aquí! Me alegra mucho saber que te ha gustado y por su puesto que deberías ir a probarlo. En cuanto tengas un rato escápate… :-P

      Espero te recuperes y nos veamos pronto.

      un abrazo!

  7. Roselin
    3 septiembre, 2012 a 3:15 — Responder

    He quedado fascinada con ese reportaje.. Estoy que hago maletas y me voy a conocerla…

  8. Claudia
    30 septiembre, 2012 a 21:41 — Responder

    ¡Quiero ir!

  9. 1 octubre, 2012 a 17:23 — Responder

    impresionante! y el hotelito es muy caro? + o – cuánto? pero te entiendo si vas te pegas el lujo!!!

    muy interesante y lujosamente detallado el post

    saludos

    • 3 octubre, 2012 a 7:38 — Responder

      Hola Sergio, el hotelito es caro caro. Ponle que la experiencia salió por más de 800 € y menos de 1300€ :-P Un saludo!

  10. desiree
    16 octubre, 2012 a 18:36 — Responder

    ESTE HOTEL ESTA SUPER XULO ESTOY DESEANDO DE IR EN CUANTO COJA LAS VACACIONES

  11. Monica Carolina
    27 febrero, 2013 a 17:09 — Responder

    Realmente es una pileta SOÑADA!!!!!!!!!!!!

  12. fernando
    25 julio, 2013 a 1:49 — Responder

    GRACIAS SR POR MOSTRAR LAS FOTOS mi mente se maravillo con esta piscina y pude sentir que estaba alli bañandome pero con un sol radiante hubiera sido mejor..

  13. […] pareció tan remoto y tan peculiar que de inmediato quise ir a verlo. Al igual que en el caso de la piscina esa de Singapur, el Skybridge, a más de 708 metros de altura era algo por lo que valía la pena desviarse un poco […]

  14. […] pareció tan remoto y tan peculiar que de inmediato quise ir a verlo. Al igual que en el caso de la piscina esa de Singapur, el Skybridge, a más de 708 metros de altura era algo por lo que valía la pena desviarse un poco […]

  15. Alan
    6 febrero, 2015 a 0:47 — Responder

    Tengo una pregunta, como dices solo solo ingresan los huespedes, okey yo me hospedo la pregunta es se puede invitar a alguien , como pensamos ir en mancha entons lo mas llamativo es la piscina, asi nos sale mas barato jaja aunke sea solo pa dsifrutar la piscina

    • 6 febrero, 2015 a 4:26 — Responder

      jaja el hecho es que si estas solo en la habitación y llevas a alguien, no creo que te digan nada. Importante es que no seais una tropa. El detalle de los albornoces (2 por habitación) ayuda. Suerte!

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