Durante un viaje, puedes tener cualquier accidente. Lo mejor es que casi nunca suceden. Pero cuando pasan  -como fue el caso el otro día- hay que saber cómo actuar. El caso es que el perro de una familia -que parecía inofensivo- decidió meterme un bocado en la pantorrilla derecha cuando me decidí a entrar en la casa invitado por sus dueños. No fue gran cosa, pero eso es independiente a la forma con la que hay que actuar.

Si nunca te has encontrado en una situación así, quizá no te hayas planteado algunas cosas que son muy importantes. Sobretodo si estás en un país extranjero donde apenas hablan se habla inglés, como Vietnam.

MUY IMPORTANTE:

  • Debes mantener la calma aun sabiendo que la rabia es una infección con una mortalidad cercana al 100%. Así que hay que tomársela en serio. También ten en cuenta que el hecho de que te muerda un perro no quiere decir que éste esté infectado por el virus y te lo traspase. Pero siempre hay que suponer que sí.
  • Ten en cuenta que la rabia no es una enfermedad única y exclusiva de los perros. La rabia está presente en otros mamíferos como los monos y el virus no está en su sangre, sino en su saliva y secreciones. Este detalle es muy importante.

Lo primero, lavar la herida

Parece obvio, pero tras el susto y si la herida no es profunda, quizá pienses que no hace falta más que pasarte un poco de agua y ya está. Todo lo contrario. Sea cual sea el tipo de herida producida (con sangre o no) hay que lavarla inmediatamente.

  • La rabia es un virus, no una bacteria, así que es muy importante intentar extraerlo al máximo del cuerpo y lavar la herida con jabón. Jabón de pastilla (muy importante) y agua dulce cuanto más pura mejor. Si no tienes jabón de pastilla, pues con lo que tengas a mano claro.
  • No sirve un simple lavado. Hay que presionar en la articulación más cercana a la herida la herida para evitar la circulación de la sangre al resto del cuerpo y favorecer la salida de sangre por la herida. Mientras tanto frota enérgicamente con jabón en abundancia durante unos minutos. Lava no sólo la herida, también alrededor. La saliva puede estar no sólo en la herida. Lávate un par de veces y asegúrate de que el jabón ha actuado durante unos minutos. No tengas prisa por enjuagar. Luego enjuágate con agua en abundancia.
  • No sirve chupar la sangre para extraer el posible contagio como si te hubiera picado una serpiente. Podrías contagiar a otra persona.
  • Lavar bien la herida te permite eliminar gran parte de virus (en el caso de que lo hubiera) y esto reduce el riesgo de posible infección. Tras el lavado, desinfecta la herida con yodo o similar. El gel desinfectante que normalmente usamos para las manos, sirve sólo para microbios y las bacterias, no para los virus. Si no tienes nada más, mejor eso que nada. En mi caso, la familia me suministró algo con las iniciales D.E.P. que no eran muy halagüeñas, pero ellos sabían y tuve que confíar.
  • Lávate bien las manos tras lavarte la herida.

Antes de salir corriendo al hospital

Lo más inmediato que se te pasa por la cabeza es ir lo antes posible al hospital. Es lo que tienes que hacer, pero antes de eso:

  • Si es posible, saca una foto del animal sospechoso de estar infectado. Su imagen puede ayudar a diagnosticar el grado de riesgo de infección. Un perro bien cuidado de familia no es lo mismo que un perro callejero o un mono. Los animales con el virus de la rabia suelen mostrar signos externos, pero no siempre es así. El contagio puede producirse por el contacto de la saliva del animal con algún corte o herida que tengas previamente, no es necesario que te muerda para transmitírtelo. Por eso si el animal tiene mala pinta, es importante que lo fotografíes. Si no lo logras, trata de recordar el tipo de animal que era y el el aspecto tenía.
  • Intenta recordar si estás vacunado de la rabia o no. Dependiendo del caso, la situación es diferente. La vacuna completa de la rabia son de 3 a 7 dosis suministradas a modo de prevención o post mordedura de un animal. Si estás vacunado (revisa tu carné de vacunaciones) el tratamiento a recibir es diferente.
  • Si no estás seguro o no tienes la información sobre tu vacunación, debes suponer que NO estás vacunado y debes recibir un tratamiento completo con urgencia.

Localiza la vacuna cuanto antes

Si tienes un seguro de viajes ponte en contacto con ellos para que te indiquen el procedimiento a seguir. Posiblemente tengan un hospital de referencia al que dirigirte para que no tengas que abonar nada y sean ellos los que te lo gestionen.

Pero vamos a suponer que no lo tienes, o que lo tienes pero prefieres tirar por el procedimiento rápido. Entonces tienes que localizar por tu cuenta un centro donde tengan la vacuna.

En cualquier caso, deberías poder recibir tratamiento en el mismo día del incidente.

Es muy importante que tengas en cuenta:

  • No siempre es sencillo encontrar la vacuna. En mi caso, en la ciudad de Da Nang (una ciudad de tamaño medio-grande de Vietnam) tuve que pasar por 4 centros diferentes hasta que logré encontrarla.No descartes desplazarte a una ciudad más grande para encontrarla.
  • La mejor forma de ahorrar energías es hacer las averiguaciones por teléfono antes de presentarse en un centro. Moverse por ciudades que desconocemos no siempre es sencillo ni económico.
  • No supongas que el centro que te suministre tu seguro de viaje tiene la vacuna o esté abierto en las horas y día que tú lo necesitas, como me pasó a mi. Mi recomendación es que la localices por tu cuenta cuanto antes y vayas allí para recibir el tratamiento. Luego ya te arreglarás con el seguro.
  • Para encontrar un centro al que  ir, habla con el dueño de tu hotel o alguien que hable bien inglés y la lengua local. No intentes hacerlo por tus propios medios, es mucho más difícil y puedes llegar a desesperarte. Explícales bien lo que te ha pasado y lo que necesitas. Que sean ellos -en su propia lengua- los que te averigüen dónde encontrar la vacuna y lo que es más importante, que haya alguien que hable un idioma en el que tú te puedas comunicar fluidamente. Si no tienes a nadie, no te queda otra que hacerlo por tu cuenta.
  • Busca en Google centros médicos privados. Suelen tener página web e incluso estar en inglés para extranjeros. Palabras clave como “medical center” y el nombre de la ciudad suele funcionar.
  • Una vez localizado un centro al que dirigirte, no todo está solucionado. Mejor que te acompañe el dueño del hotel o quien tengas a mano que hable las dos lenguas, porque cuando llegues, posiblemente la persona que sabe habar la lengua extranjera haya terminado su turno o esté en otros quehaceres y no te pueda atender. Y si puede, no va a estar en la puerta esperándote a que llegues ni tú sabes quién es.
  • Los centros de vacunación infantil suelen ser los mejores sitios para solucionarte la papeleta. Tiene vacunas de todos los colores. Empieza por ahí tu búsqueda.
  • Si no encuentras un centro que tenga la vacuna, ve igualmente a lo que tengas a mano y que hablen inglés. Que revisen la herida y te aconsejen qué hacer. Luego sigue la búsqueda.
  • Cuando vayas a un centro no te olvides de llevar tu pasaporte, la foto del animal (si la tienes), el carné de vacunaciones y suficiente dinero en efectivo. Es muy recomendable llevar una  tarjeta sim local con saldo suficiente para hacer llamadas y conexión a internet.

No estás vacunado de la rabia

Si no lo estás o no estás seguro, debes recibir el tratamiento completo. Es muy importante que recibas tratamiento cuanto antes. Estás en situación grave de riesgo.

Cualquier vacuna contra la rabia que estimen oportuna servirá. Son varias dosis (hasta siete) suministradas a intervalos de 2 ó 3 días, así que despídete de continuar el viaje y haz los preparativos para estar unos días en la ciudad o sus alrededores.

Rabipur de Novartis es la vacuna más extendida, pero hay otras muchas. El coste del tratamiento no es alto (unos 10 euros por dosis) así que no te preocupes mucho por eso. Lo importante es asegurarte de que recibes el tratamiento.

Estás vacunado

Ya sea por prevención o por un incidente anterior, pero estás seguro de que estás vacunado. En este caso sólo necesitas un par o tres de dosis para reforzar tu inmunidad. Las dosis se suministran en intervalos de 3 días, así que también tendrás que adapatar tus planes de viaje al tratamiento.

Te puedes encontrar con un problema adicional: el centro quiere saber el tipo de vacuna que tenías previamente para ponerte la misma. Algo imposible de saber porque en el carné de vacunaciones -el español al menos- no lo especifica. Tú hazles entender que lo que necesitas es una dosis de refuerzo.

En cualquier caso, que te traigan un prospecto (en ingles preferiblemente) de la vacuna que tengan. Léelo con atención y localiza cual es tu caso. Indícales cual es la prescripción para tu situación y hazles entender que entiendes lo que allí pone. Suele estar muy claro y no hay margen a errores. Cuando lo sepas, márcalo con bolígrafo para que el doctor tome las decisiones oportunas.

Siempre que te expliquen lo que tienes que hacer, no dudes en repetirlo en voz alta, para estar seguros de que ambos habéis entendido lo que necesitas y lo que tú tienes que hacer.

¿Qué pasa si una vez localizado el centro, tu seguro te llama y te dice que tienes que ir a otra parte a medicarte?

  • Explícales que no te ha sido fácil encontrar la vacuna, que has recorrido varios centros y que en ninguno de ellos la tenían. Que por fin la has localizado y te han suministrado el tratamiento.
  • Que te indiquen la documentación que precisas del centro para luego presentarla a la compañía y recibir los abonos.
  • Sin el informe médico (en inglés) y las facturas detalladas con el coste, no te van a abonar nada y menos si no has ido al centro que ellos te indicaron. Es posible que el centro intente cobrar algún extra no justificado. No te extrañe que te quieran cobrar el informe o el trámite administrativo. Intenta tener factura de todo.
  • Aunque recibas el tratamiento en otro centro, te asignarán un código de incidencia médica. Asegúrate de indicarlo en todas tus comunicaciones con la compañía.
  • Es posible que a mitad del tratamiento se termine la vacuna con la que te están medicando. Que la sustituyan por otra queivalente siempre y cuando el doctor está conforme. Si no pueden seguir medicándote, ponte en contacto con tu seguro médico.

En todo momento…

  • Recuerda que aunque estás en una situación de estrés, poco o nada te ayuda si te enfadas o gritas con quienes no logras comunicarte. Ellos no son los que te han mordido.
  • Agradece el trabajo de los que te ayudan y si no puedes hablar con ellos sonríe, eso lo entiende cualquiera.
  • Si no puedes comunicarte, una forma de entender cómo funciona el centro médico, es observar. Párate y mira lo que hace la gente. Verás que es muy sencillo. Si cogen número cógelo tú también. Si hacen cola, hazla tú también. Aunque luego seguramente acabes entrando a preguntar y sean ellos los que te cuelen por ser extranjero.
  • Es posible que el centro no sea público ni el tratamiento esté cubierto por el estado, así que seguro tendrás que pasar por caja antes de recibirlo como hace todo el mundo. Pagarás cada dosis el día que te la suministren.

 

 

 

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6 comentarios

  1. 24 mayo, 2015 a 19:33 — Responder

    Muy buenos consejos los que cuentas en este post. La verdad es que, por suerte, nunca nos hemos visto en una de éstas. Y tampoco es algo que te pares a pensar hasta que no ocurre…

    Saludos! :)

  2. 13 junio, 2015 a 1:12 — Responder

    Gracias por los consejos! Esperamos que no nos pase nunca, pero este tipo de post son muy prácticos, útiles y siempre va bien tenerlos en mente.

    ¿Ya te has puesto todas las vacunas?Esperamos que ésta experiencia haya quedado sólo en un susto.

    Un abrazo

    • 28 junio, 2015 a 10:46 — Responder

      Gracias AhoraTocaViajar,

      sí tengo todo el pack creo no me faltan muchas. Todo quedó en un susto, pero simempre hay que seguir el procedimiento, que parece una tontería pero no lo es…

      Abrazo!

  3. 22 julio, 2015 a 12:10 — Responder

    FANTÁSTICO ARTÍCULO!! Gracias por la información tan útil.Yo contraté un seguro médico para mi perra Tula y genial

  4. 2 julio, 2018 a 9:45 — Responder

    Muy buen artículo! Hay pocos bloggers que dan consejos tan prácticos.

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