Entrada al restaurante.

Entrada al restaurante.

Gijón es una ciudad con mil cosas por descubrir que hasta hace bien poco tiempo, desconocía. Su playa, sus productores de sidra, las termas romanas, la repostería… Entre todas estas experiencias, he tenido la oportunidad de descubrir un espacio muy interesante. El restaurante La Salgar.

Está situado muy cerca del que fue el pabellón de Asturias en la Expo de Sevilla en el 92 y junto al Museo del Pueblo de Asturias.

La lluvia te permite contemplar y disfrutar sin prisas antes o después de una buena comida.

La lluvia te permite contemplar y disfrutar sin prisas antes o después de una buena comida.

Para mí, es un buen ejemplo de la gastronomía local. Un paréntesis entre lo actual y la tradición. Lo sofisticado y la cocina de la abuela, la cocina de siempre con un servicio rápido y de calidad.

El restaurante está regentado por Esther y su hermano Nacho Manzano, quien cuenta con dos estrellas Michelin de su conocida Casa Marcial. Algunos de sus platos más conocidos, también se incluyen en la carta de La Salgar.

Interior del restaurante.

Interior del restaurante.

Las cristaleras, frente a los hórreos del museo son ya un aperitivo interesante que no hay que pasar por alto. La luz pobre del cielo nublado y la vista del verde intenso del verde mojado del exterior ya te predispone a lo que te vas a encontrar en la mesa.

Croquetas y tortos con morcilla caramelizada.

Croquetas y tortos con morcilla caramelizada.

De aperitivo, nada mejor que las croquetas y los tortos. Un plato de pobre a base de harina de maíz frita y que están recuperando, cada vez más, los restauradores. Las croquetas muy sabrosas y más cremosas de lo que estoy acostumbrado, se caracterizan precisamente por eso, porque están hechas con más leche de lo habitual.

Una combinación extraña.

Una combinación extraña.

Siguiendo a las croquetas, un plato raro, una combinación de ingredientes que no aparenta lo que en realidad es. Champiñón crudo con una reducción de tuétano de ternera con anís y eucalipto. La mezcla de sabores me impresionó. Me gusto mucho el marcado sabor de los champiñones con el sabroso sabor de la reducción.

Merluza del cantábrico.

Merluza del cantábrico.

Sus dos grandes platos, o los que a mi más me gustaron, fueron: la merluza del Cantábrico al pilpil, del que de hecho, me fascinaron tanto o más que la merluza, sus almejas al limón.

La fabada en cuestión.

La fabada en cuestión.

Y en otro cuadrante y haciéndole un guiño a la tradición, una fabada de las que se recuerdan durante años. No es una fabada de turista. Es un sensacional y espectacular plato asturiano lo mires por donde lo mires. A destacar les fabes tiernísimas y los acompañamientos (el compango en Asturias, los sacramentos en el País Vasco) formado por chorizo, morcilla y panceta ahumada. Su secreto, unos buenos ingredientes y les fabes en remojo antes de ponerlo todo a cocer tranquilamente.

Fabes con vistas.

Fabes con vistas.

Por si te parece poco, te ponen la sopera para que te sirvas al gusto y repitas – si te atreves – antes de rematar con unos postres muy interesantes: arroz con leche – como bien marca la tradición cántabra – y un helado con crema quemada que me supo a gloria.

Helado de mango con crema quemada.

Helado de mango con crema quemada.

Como todo lo bueno, se hace pagar, aunque también puedes disfrutar de este menú degustación dentro del programa Gijón Gourmet por 45€. Si vas por carta a algo más liviano, el precio medio está alrededor de los 30€. Reserva con tiempo porque tiene muy pocas mesas, algo que se agradece por otra parte, para no tener que compartir tu conversación con los de la mesa de al lado o viceversa.

El restaurante La Salgar lo encontrarás aquí:

Ver mapa más grande

Paseo del Doctor Fleming, 859
Tel. 985 331155

 

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10 comentarios

  1. 22 octubre, 2012 a 13:49 — Responder

    Esa fabada tiene una pinta brutal… yo vivo en Sudáfrica y es en momentos como este cuando echo de menos el chorizo. Además el restaurante se ve súper chulo. Un abrazo.

  2. […] viajarcomeryamar.com – JD (@aitor_vca)       Gijón es una ciudad con mil cosas por descubrir que hasta hace bien poco tiempo, desconocía. Su playa, sus productores de sidra, las termas romanas, la repostería… Entre todas estas experiencias, he tenido la oportunidad de descubrir un espacio muy interesante. El restaurante La Salgar. Está situado muy cerca del que fue el pabellón LEER MÁS Comparte Comments comments /* […]

  3. 28 octubre, 2012 a 20:24 — Responder

    Probablemente?
    La mejor, fijo.

  4. 31 octubre, 2012 a 12:00 — Responder

    yo no sé si será o nó la mejor fabada del mundo pero me he quedado con la boca abierta y babeando!! Madre que pintaza tiene todo!!! Apuntado queda el local que me parece de los más original! Un abrazo amigo

  5. 8 noviembre, 2012 a 23:04 — Responder

    madre del amor hermoso.. He empezado a salivar y no puedo parar…!! Qué pinta!

    Por otro lado, las vistas del sitio son espectaculares!

    Creo que va siendo hora de darme una vuelta por Gijón, que hace tiempo que no voy.

    Un abrazo

  6. Geovanny Velez
    29 abril, 2013 a 14:46 — Responder

    He visto a breves rasgos este espacio y me he quedado sorprendido por la excelente cobertura y calidad de los articulos, los felicito por hacer conocer al mundo todas estas maravillas

    • 1 mayo, 2013 a 11:10 — Responder

      Gracias Geovanny por tu comentario y me alegro de que te gusten. Un saludo!

  7. 30 julio, 2013 a 22:55 — Responder

    Espero que revises el post y corrijas lo de “la tradición cántabra”.

    Me temo que en Asturias no hay fabadas de turista, más bien las hay de menú del día y de carta.

    Aunque soy admirador y conocido de Nacho, la fabada no es un plato que permita grandes diferencias en la elaboración y los grandes cocineros poco pueden aportar. Eso sí, seguro que era antológica aunque probablemente hay tantas fabadas mejores del mundo como paladares…

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